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Como muchos han experimentado u observado a través de los años, no es tan extraño encontrarse con niños o menores en la Escuela de Dirigentes. Sin embargo y a pesar de que se sabe que en muchas oportunidades esto se debe a la necesidad, presentamos un conjunto de razones que esperamos tome en consideración antes de llevar sus niños a la Escuela de Dirigentes y/o Clausuras:


1.- Los niños necesitan descansar. Está comprobado en estudios científicos que el cerebro almacena y ordena los conocimientos mientras dormimos. Adicionalmente, un niño que no ha descansado bien se mostrará inquieto, molesto, sensible y lento para poner atención en la escuela lo cual conducirá a una desmejora de su aprendizaje.
2.- Los niños necesitan una rutina. Cuando a los niños se les establece una rutina diaria de levantarse, la escuela, comer, hora de tareas, tiempo de jugar, hora de dormir, etc. se sienten más seguros de si mismos y del ambiente que los rodea, son más propensos a cumplir sus obligaciones y a crecer como personas responsables; aprenden a manejar el tiempo a una edad más temprana y se generan menos roces y problemas en el hogar por tareas no terminadas o deberes no cumplidos.
3.- Los niños captan mucho más de lo que pensamos. Los adultos debemos poner mucha atención a lo que decimos delante de los niños, ellos son unas esponjas que absorben todo lo que escuchan y luego hacen sus propias conclusiones y peor aun, nos sacan en cara lo que han oído en el momento menos pensado y recomendado. Una verdad, y el modo de presentarla, que pueda ser clara y adecuada para un adulto, no necesariamente debe expresarse delante de un niño. Los adultos que son concientes de esta realidad se sentirán coartados o limitados a la hora de expresarse delante de niños.
4.- Las personas necesitan un ambiente adecuado para concentrarse. Los investigadores del tema han encontrado en estudios realizados, que una vez que el cerebro abandona una idea a causa de una interrupción, le toma hasta unos 20 minutos, dependiendo de cuan complicado sea el proceso interrumpido, para llegar nuevamente al punto donde estaba antes de la interrupción. Ha pensado cuanto le rendiría el trabajo si cada 5 minutos aparece un amigo y le saluda, le dice algo y le pone conversación. Los niños y adolescentes, de igual, manera necesitan tranquilidad para poder realizar sus tareas.
5.- A los niños les gusta jugar y divertirse y mientras más niños, más juego y más oportunidades de ejercitar la “inventiva”. Esto es una realidad. Somos los adultos los que debemos vigilar el juego y poner ciertas reglas para que sea sano, a salvo y enriquecedor.

Hay muchas oportunidades apropiadas para llevar los niños a diferentes lugares y hasta eventos de Cursillo, y los que tenemos niños o adolescentes algunas veces nos sentimos quizás ofendidos por que no nos permiten asistir a ciertos eventos con ellos. Observando los comentarios anteriores podemos, no obstante, concluir que la Escuela de Dirigentes y las Clausuras no son lugares a los que convenga llevar a nuestros hijos adolescentes o aun más pequeños, esto por su propio bien. Y si además estamos pensando en el futuro, en ese sueño de muchos de llevar nuestros hijos a vivir su cursillo, no les quitemos la ilusión por haberlos expuesto demasiado a lo que allí se ve, se vive y se estudia.

Añadiendo a lo anterior, cuando la Escuela de los Ángeles comience las clases en Septiembre, se regresa a De Paul Center, lugar que hace unos años se utilizaba con este mismo fin. En el contrato firmado con los administradores del mismo, ellos piden que no se traigan niños y en caso que, por situaciones extremas, los niños estén presentes, que han de estar supervisados constantemente por adultos en una de las aulas ya que se prohíbe que los niños estén afuera solos.  Por estas razones el Secretariado se ver forzado a establecer una regla de no admitir a niños en la escuela y les pide por favor que ayuden a cumplir con los requerimientos del De Paul Center.